sábado, 8 de noviembre de 2014

poda del olivo

Olivo sin podar.
La poda de fructificación del olivo Es más conveniente efectuar una poda ligera todos los años que hacer una poda severa cada tres o cuatro años El olivo debe tener una forma redondeada aplastada, evitando la base desnuda y el vaso abierto, para no someter al tronco y a las ramas gruesas a la acción directa del sol. El olivo fructifica sobre ramificaciones de un año y las yemas de flor se diferencian en el mismo año de la producción, a partir de finales del invierno. La poda de fructificación se realiza únicamente por aclareo, conservando las ramas del armazón y suprimiendo un cierto número de ramificaciones laterales, lo que favorece el crecimiento y la iluminación de las restantes. Al principio, las ramas crecen más o menos verticalmente y se arquean posteriormente bajo el peso de la cosecha. Después de un periodo de cuatro a ocho años, la producción decae, pero durante este tiempo han crecido unos brotes vigorosos en la base de la rama arqueada. Se ha de conservar uno de estos brotes y eliminar las ramas que la sombrean, con el fin de lograr un reemplazo de donde se obtenga el fruto cuando se elimine la rama colgante ya envejecida y agotada. Es más conveniente efectuar una poda ligera todos los años que hacer una poda severa cada tres o cuatro años; de este modo se reduce el exceso de cosecha y se permite al árbol acumular reservas para las cosechas siguientes, con lo cual se elimina o disminuye la vecería. Ejemplo práctico. Poda de reemplazo en el olivo. La rama llamada A, por ejemplo, se ha curvado con el peso del fruto y en su base ha salido un chupón. Hay que aclarar el ramaje para que el chupón origine una rama fructífera vigorosa. Cuando la rama llamada A se ha agotado, se suprime.

 
Olivo podado.





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