miércoles, 12 de noviembre de 2014

olivo de Martos sin cortar


 Olivo de Martos sin podar y ya podado.                                                        

sábado, 8 de noviembre de 2014

Poda de árboles frutales

árbol sin podar
CONSIDERACIONES GENERALES La poda, es una operación necesaria para mantener el equilibrio entre la vegetación y la producción en los árboles frutales. Mediante esta operación se modifica la forma natural del árbol, vigorizando o restringiendo el desarrollo del mismo. La euforia en los últimos años que se está viviendo con el cultivo del olivo, unida al desconocimiento que el olivicultor tiene de los principios agronómicos en que se fundamenta esta técnica de cultivo, hace que muchos nuevos olivicultores, estén desconcertados y confundidos, ya que en cada comarca y para las mismas variedades, se empleen distintos tipos de poda. Por otra parte nos encontramos, con olivares “cargados” de madera, que después de podados aplicando el dicho tan frecuente en el campo, en el que “cada maestrico tiene su librico”, continúan con la misma madera vieja que ya tenían, mermando la capacidad productiva del olivo. En cuanto a los olivares abandonados y envejecidos que se está intentando recuperar, las podas de rejuvenecimiento aplicadas, no se hacen adecuadamente y muchos olivares continúan envejecidos con exceso de madera. (Foto 1) En las nuevas plantaciones que se están realizando, no siempre se están podando de manera adecuada, ya que el agricultor recibe de su entorno, información tan contradictoria como, que no se deben de podar nada en los primeros años, o que se deben de podar desde el principio, buscando la formación del olivo como en otros frutales. Esto último no se debe de hacer, pues se rompe la necesaria relación hoja/raíz, y en el primer caso tampoco se puede ser tan rotundo, pues será necesario realizar algunos pinzamientos o aclareos pero sin abusar de la poda. Es necesario tener un conocimiento de la fisiología del árbol, es decir, del papel que desempeñan los principales órganos del mismo, pues de no ser así, no es posible percatarse del alcance de la supresión por la poda de parte de la planta, especialmente en el olivo, dada su larga vida. Como principios generales hay que tener en cuenta que la MADERA, es un órgano de sostén de las ramas y hojas y que solamente necesitamos, la madera imprescindible para sostener los órganos de crecimiento y producción. La RAIZ, es el órgano absorbente del agua del suelo, con los nutrientes disueltos en ella y que sirve para anclar el árbol al suelo. La HOJA, es el órgano fundamental donde por medio de la fotosíntesis, se sintetizan las sustancias que han de nutrir todas las partes del árbol, por ello, habrá que estar siempre atentos para conservarlas y mantener una relación normal, entre la cantidad de hojas y raíces del árbol denominada relación HOJA/RAIZ y mantener una relación óptima, entre cantidad de hoja total y cantidad de madera, (denominada relación HOJA/MADERA), que ha de ser lo más alta posible. (Foto 2) -

árbol podado


poda del olivo

Olivo sin podar.
La poda de fructificación del olivo Es más conveniente efectuar una poda ligera todos los años que hacer una poda severa cada tres o cuatro años El olivo debe tener una forma redondeada aplastada, evitando la base desnuda y el vaso abierto, para no someter al tronco y a las ramas gruesas a la acción directa del sol. El olivo fructifica sobre ramificaciones de un año y las yemas de flor se diferencian en el mismo año de la producción, a partir de finales del invierno. La poda de fructificación se realiza únicamente por aclareo, conservando las ramas del armazón y suprimiendo un cierto número de ramificaciones laterales, lo que favorece el crecimiento y la iluminación de las restantes. Al principio, las ramas crecen más o menos verticalmente y se arquean posteriormente bajo el peso de la cosecha. Después de un periodo de cuatro a ocho años, la producción decae, pero durante este tiempo han crecido unos brotes vigorosos en la base de la rama arqueada. Se ha de conservar uno de estos brotes y eliminar las ramas que la sombrean, con el fin de lograr un reemplazo de donde se obtenga el fruto cuando se elimine la rama colgante ya envejecida y agotada. Es más conveniente efectuar una poda ligera todos los años que hacer una poda severa cada tres o cuatro años; de este modo se reduce el exceso de cosecha y se permite al árbol acumular reservas para las cosechas siguientes, con lo cual se elimina o disminuye la vecería. Ejemplo práctico. Poda de reemplazo en el olivo. La rama llamada A, por ejemplo, se ha curvado con el peso del fruto y en su base ha salido un chupón. Hay que aclarar el ramaje para que el chupón origine una rama fructífera vigorosa. Cuando la rama llamada A se ha agotado, se suprime.

 
Olivo podado.